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El libro ‘La inmigración en España: retos, impacto y políticas’, coordinado por Raquel Carrasco, profesora de la Universidad Complutense de Madrid, y Raymond Torres, director de Coyuntura Económica de Funcas, explica cómo la inmigración se ha convertido en un elemento estructural de la economía nacional, aportando una significativa proporción del crecimiento en los últimos años. Al mismo tiempo, el libro muestra que la llegada de nuevos trabajadores transforma el mercado laboral; su adaptación a las necesidades productivas del país ha sido hasta el momento adecuada, pero al tiempo deja claro que nuevas políticas son necesarias para consolidar en el futuro sus positivos efectos.
El papel estructural de la inmigración en la economía española
Fecha:
marzo 2026
Funcas prevé una desaceleración suave en los próximos meses de la economía española, que registraría un crecimiento del PIB del 2,4 % en 2026 y del 1,8 % en 2027, siempre con la mirada puesta en la continuidad del repunte de la inversión. Frente a la práctica ausencia de factores de riesgo endógenos, sí cabe contemplar cierta vulnerabilidad ante eventuales acontecimientos externos, como una crisis financiera o nuevas tensiones geopolíticas, dada la inexistente corrección de los desequilibrios presupuestarios.
2026: suave desaceleración, salvo sobresalto exterior
Fecha:
febrero 2026
El crecimiento interanual de la inflación en 2025 acabó en diciembre en una tasa relativamente elevada, el 2,9%; para 2026 Funcas prevé que el descenso, de producirse, será lento. Las presiones inflacionistas persisten en los alimentos y los servicios, y el recorrido al alza de los precios de las materias primas en los últimos meses hacen prever una posible traslación a muchos bienes. María Jesús Fernández, de Funcas, identifica también como factores que suponen un riesgo de aumento de la inflación la llegada de inmigrantes y de turistas –si bien en menor medida que en años anteriores–, así como la situación geopolítica.
Perspectivas para la inflación en 2026
Fecha:
febrero 2026
El poder adquisitivo de los españoles está evolucionando de manera muy heterogénea. Factores como la obtención de un empleo, la posesión (o no) de una vivienda, la percepción de un determinado tipo de rentas o el efecto de los impuestos dan como resultado colectivos mejor y peor parados, algunos con mejoras muy superiores a la inflación y otros con pérdidas netas. De cara a 2026, la moderación del mercado laboral y la persistencia de la inflación tendrán un papel relevante en el progreso de la renta disponible per cápita, una de las grandes preocupaciones de la ciudadanía europea.
La dispar evolución del poder adquisitivo
Fecha:
diciembre 2025
