
Tecnologías de almacenamiento energético
Fecha: 2026
Papeles de Energía, N.º 32 (abril 2026)
Sumario
En este trabajo se presenta una visión sobre las tecnologías del almacenamiento de la energía, llamadas a jugar un papel fundamental en el apoyo a la operación de las redes eléctricas. Principalmente, gracias al apoyo en la penetración de las energías renovables, pero no descartando su rol en otros esquemas como la regulación. Para ello, partiremos definiendo los parámetros fundamentales usados para definir el comportamiento y permitir la comparación entre las diversas tecnologías disponibles (eficiencia, densidad de potencia y energía, ciclabilidad, costo, tiempo de respuesta, etc.). A partir de este punto se clasifican los diversos sistemas disponibles en base a sus principios de operación: mecánicos (hidráulica de bombeo, aire comprimido y volantes de inercia), electroquímicos (baterías de plomo, níquel, ion-litio, sodio-ion, baterías de flujo), químicos (almacenamiento en hidrógeno) y electromagnéticos (ultracondensadores y bobinas superconductoras). Para cada tecnología se exponen su funcionamiento, grado de madurez comercial, ventajas, limitaciones y rangos típicos de potencia y energía. El trabajo concluye comparando la aplicabilidad de cada tecnología según la escala temporal de almacenamiento (estacional, interdiaria, intradiaria y regulación de red) y presenta una comparativa de costes, destacando que no existe una solución única, sino que la elección depende de la aplicación concreta.
Para poder avanzar en la transición hacia un sistema energético descarbonizado, el sistema eléctrico requerirá nuevas inversiones en almacenamiento que permita integrar mejor las energías renovables variables. La estimación de estas inversiones es conveniente para preparar al sistema ante eventos inusuales, o años meteorológicos adversos. En este trabajo realizamos una estimación de las necesidades de almacenamiento previstas para el sistema eléctrico español en 2030 y 2050 teniendo en cuenta estas circunstancias. Los resultados muestran la importancia de dotar de más flexibilidad a la demanda y a la producción hidráulica, y también de desarrollar instrumentos específicos que permitan construir el almacenamiento necesario para dar fiabilidad al sistema, ya que el mercado de energía no les permite recuperar su coste. También se identifica la necesidad de disponer de almacenamiento estacional para 2050, que no puede ser proporcionado por las tecnologías actuales.
Every factory needs heat – to cook, dry, melt, distill, sterilize, or shape the products we use every day. Industrial heat accounts for roughly two-thirds of all the energy that industry consumes, and it remains overwhelmingly dependent on burning fossil fuels on site. As renewable electricity scales across Europe and wholesale price volatility deepens, a new decarbonization pathway is gaining traction: converting surplus renewable electricity into storable heat for industrial use. This article examines the role of thermal energy storage (TES) in enabling that pathway. It defines industrial heat for a non-specialist audience, surveys decarbonization routes, and makes the case that TES offers distinctive system-level value through intraday price arbitrage, risk management, grid flexibility, and –critically– a structural reduction in Europe’s dependence on imported gas. The technology landscape is reviewed across sensible, latent, and thermochemical approaches, with particular attention to solid-media systems now entering commercial deployment. Rondo Energy’s experience is presented as an illustrative case. The article closes by identifying the regulatory and infrastructure barriers constraining deployment in Spain and Europe, and proposing a constructive policy agenda.
