La calidad del crédito y el ciclo monetario
Análisis OFT – 30 / 2026
Fecha: 28 julio 2026
| LAS CLAVES Las decisiones de política monetaria influyen en las condiciones de financiación de hogares, empresas y entidades bancarias, ya que los cambios en los tipos de interés se trasladan al coste del crédito y a las cargas financieras de la deuda. Si bien un endurecimiento monetario puede incrementar el riesgo de crédito, su impacto sobre la calidad crediticia también se ve afectado por el crecimiento económico, el endeudamiento existente y la capacidad de absorción de pérdidas de las entidades. Entre 2022 y 2026, la zona euro experimentó uno de los cambios de orientación de ciclo monetario más intensos desde la creación del euro. La facilidad de depósito se elevó desde el -0,5% hasta el 4%, configurando un entorno financiero más restrictivo. El cambio de ciclo monetario no se ha traducido, sin embargo, en un deterioro de la calidad crediticia en la banca española. Entre 2020 y 2025, el NPL ratio descendió del 2,9% al 2,5% y el ratio de cobertura aumentó hasta el 47%, según datos de la EBA. |
La política monetaria y la calidad del crédito
Las decisiones de política monetaria desempeñan un papel fundamental en el funcionamiento del sistema financiero en tanto que afectan de manera directa a las condiciones de financiación de hogares, empresas y entidades bancarias. En particular, las variaciones en los tipos de interés oficiales se trasladan al coste del crédito, influyendo sobre las decisiones de consumo, inversión y financiación de los agentes económicos. En este contexto, los ciclos de endurecimiento monetario, al suponer subidas de tipos de interés, suelen asociarse a un aumento de la carga financiera soportada por los prestatarios, lo que puede llegar a traducirse en un incremento del riesgo de impago y, en consecuencia, en un deterioro de la calidad de las carteras crediticias de las entidades bancarias. No obstante, la magnitud de este efecto depende, en última instancia, de múltiples factores, entre los que destacan la fortaleza del crecimiento de la economía, el grado de endeudamiento del sector privado, la estructura de los préstamos concedidos o la capacidad de las entidades bancarias para absorber potenciales pérdidas, entre otros. Por ello, la respuesta que en términos de calidad crediticia pueda observarse ante un cambio de orientación de la política monetaria no debe entenderse como automática ni uniforme, sino que reflejará la interacción entre el ciclo financiero, la situación macroeconómica y la capacidad de adaptación de los distintos agentes económicos.
El cambio de ciclo monetario
El cambio de orientación de la política monetaria del BCE iniciado en 2022 ha supuesto uno de los episodios de endurecimiento monetario más intensos desde la creación del euro. Tal y como se observa en el Gráfico 1, en julio de 2022 dio comienzo un proceso de subidas de tipos de interés con el objetivo de contener el repunte de la inflación registrado en la zona del euro. Hasta ese momento, el tipo de interés de la facilidad de depósito, referencia de la política monetaria del BCE, se había mantenido en el -0,5%, reflejando un entorno financiero excepcionalmente acomodaticio. Entre julio de 2022 y septiembre de 2023, el BCE elevó este tipo de referencia de forma continuada hasta el 4%, acumulando un incremento de 450 puntos básicos. Una vez que las presiones inflacionistas comenzaron a moderarse, el BCE inició un proceso gradual de reducción de los tipos de interés oficiales. No obstante, tras un periodo prolongado (desde septiembre de 2025) durante el que los tipos permanecieron inalterados, en su reunión del 11 de junio de 2026 el BCE decidió volver a incrementar la facilidad de depósito en 25 puntos básicos. Así, esta decisión situó el tipo oficial en el 2,25%. El periodo 2022-2026 ha estado marcado por un cambio sustancial del entorno monetario, pasando de unas condiciones de financiación extraordinariamente favorables a un escenario significativamente más restrictivo. La intensidad y rapidez de este ajuste convierten este episodio en uno de los más relevantes de la historia monetaria reciente en Europa y da forma al contexto bajo el cual debe entenderse la evolución reciente de la actividad bancaria europea.
Gráfico 1. Evolución del tipo de interés de la facilidad permanente de depósito del Eurosistema (2020-2026)

Fuente: Banco de España y elaboración propia.
Calidad del crédito de la banca española
El escenario de endurecimiento de la política monetaria supuso un cambio sustancial en el entorno financiero de la zona del euro, elevando significativamente el coste de financiación para hogares y empresas. Esta situación, en principio, podría hacía prever un posible deterioro de la capacidad de pago de los prestatarios y, en consecuencia, de la calidad de las carteras crediticias de las entidades. Sin embargo, los últimos datos de la EBA muestran que dicho deterioro no se ha materializado en el sector bancario español, al menos hasta el momento, con la intensidad que podría haberse dado tras un episodio de endurecimiento monetario de esta magnitud. En particular, tal y como se presenta en el Gráfico 2, el ratio de préstamos y anticipos fallidos (NPL ratio, por sus siglas en inglés) mantuvo una tendencia descendente, pasando del 2,9% en 2020 al 2,5% en 2025. Esta evolución sugiere que la calidad de los activos bancarios ha permanecido sólida pese al cambio de ciclo monetario y al endurecimiento de las condiciones financieras. Paralelamente, el ratio de cobertura de los préstamos dudosos, tras reducirse puntualmente hasta el 41% en 2021, recuperó una senda de crecimiento hasta situarse en el 47% en 2025. La combinación de una menor proporción de activos dudosos y un mayor nivel de cobertura ante impagos apunta a que las entidades bancarias españolas han afrontado el cambio de ciclo desde una posición financiera más robusta que en episodios anteriores. Factores como la solvencia de hogares y empresas tras el proceso de desapalancamiento de la última década y las políticas de concesión de crédito más prudentes habrían contribuido a amortiguar el impacto del endurecimiento monetario sobre la calidad del crédito.
Gráfico 2. Evolución de la morosidad y cobertura de los préstamos dudosos de la banca española

Fuente: EBA y elaboración propia.
