Un análisis del mayor abandono universitario en los archipiélagos españoles

Un análisis del mayor abandono universitario en los archipiélagos españoles

Fecha: junio 2026

María Fernández-Mellizo*

Abandono universitario, rendimiento académico, Canarias, Baleares

Panorama Social, N.º 43 (junio 2026)

¿Por qué es mayor el abandono universitario en Canarias y Baleares? En este artículo se responde esta pregunta mediante el análisis de datos administrativos del Sistema Integrado de Información Universitaria (SIIU), dependiente del Ministerio de Universidades. La investigación apunta a dos factores explicativos de la mayor propensión al abandono de los estudiantes procedentes de los archipiélagos: su menor rendimiento académico en el primer año en la universidad ya sea en las islas o en la península; y la fuga de los perfiles de mayor éxito académico, ya que los alumnos con mejor expediente y mayor nivel socioeconómico suelen trasladarse a estudiar fuera de las islas. La responsabilidad principal no parece recaer en la gestión de las universidades o las administraciones regionales, aunque algunos rasgos institucionales pueden incentivar ese éxodo estudiantil.

1. Definición del problema y planteamiento analítico

En el informe Análisis del abandono de los estudiantes de Grado en las universidades presenciales en España (Fernández-Mellizo, 2022), publicado por el Ministerio de Universidades, se puso de manifiesto que tanto Canarias como Baleares encabezaban el ranking de abandono universitario con porcentajes del 21,7 y del 21,5 por ciento, respectivamente, de estudiantes de la cohorte de ingreso en 2015-2016 que abandonaron los estudios de grado. Estas cifras no solo son muy superiores a la media española, del 13,5 por ciento, sino que mantienen una distancia sustantiva con la correspondiente a la comunidad autónoma con mayor abandono universitario de la península, Asturias, con un abandono demás del 17 por ciento. Entre las universidades públicas presenciales, las universidades de Baleares y Canarias encabezan el ranking de abandono universitario: lo encabeza la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, con más del 24 por ciento de abandono, seguida de la Universitat de les Illes Balears (UIB), con un 21,5 por ciento, y de la de La Laguna con un 20 por ciento.

El análisis más pormenorizado de los estudiantes de universidades presenciales españolas, menores de 30 años y de nacionalidad española, constata cómo la probabilidad de abandonar la universidad es ligeramente mayor si la universidad en la que está matriculado el estudiante se sitúa fuera de la península (13 por ciento), en Canarias o Baleares, que si está localizada en la península (8 por ciento). Se reproduce esta evidencia en el gráfico 1.

El punto de partida de este artículo, por tanto, es el mayor abandono universitario de los estudiantes de los archipiélagos españoles. El gráfico 2 muestra cómo, partiendo de la estadística descriptiva más elemental, se aprecian diferencias entre los estudiantes de las universidades peninsulares y no peninsulares, pero también entre los estudiantes provenientes de familias insulares o no insulares. El abandono de las universidades situadas en las islas alcanza el 19,5 por ciento, muy superior al de las universidades peninsulares (11 por ciento). Del mismo modo, abandona la universidad el 17 por ciento de los estudiantes cuyas familias viven en archipiélagos, pero solo lo hace el 11 por ciento de los provenientes de familias del resto de España.

El estudio del abandono universitario en España comenzó en el siglo pasado. Desde la investigación pionera de Latiesa (1990), se han llevado a cabo dos tipos de estudios sobre esta temática: los de ámbito nacional, pero de carácter agregado (Pérez y Aldás, dirs., 2019), y los que utilizan datos individuales, pero se centran en una universidad, facultad y/o grado (revisados en Constante-Amores et al., 2021). El reciente estudio de Fernández-Mellizo (2022) analiza, con datos administrativos, el abandono universitario del conjunto de estudiantes universitarios españoles. Una de sus principales conclusiones es la importancia del rendimiento académico del estudiante en el primer año de universidad para explicar el abandono universitario, resultado coincidente tanto con estudios internacionales (Pellagatti et al., 2021) como nacionales (Gairín et al., 2014)1. Para los casos de Canarias y Baleares contamos con análisis del abandono universitario de estudiantes de determinadas universidades, facultades y grados. Buenos ejemplos son el estudio de Peña-Vázquez et al. (2023) para el caso de la Universidad de la Laguna y el de Gutiérrez (2002) para el de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.

Como en Fernández-Mellizo (2022), el análisis en que se basa este artículo se ha restringido a estudiantes de grado en universidades presenciales de toda España con menos de 30 años y de nacionalidad española. Se han usado los microdatos del SIIU, que incluyen datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) sobre el origen socioeconómico de los estudiantes. Se estudia la cohorte que ingresó en grado en el curso 2015-2016, a la que se sigue durante al menos cuatro cursos para comprobar si abandona o no los estudios. Las variables independientes analizadas son un conjunto amplio de características, tanto individuales (demográficas, socioeconómicas y académicas) como institucionales (sobre la universidad y el grado cursado). La variable dependiente del análisis, el abandono definitivo del sistema universitario excluye el cambio de grado y de universidad. Se considera abandono cuando un estudiante que se matriculó en el primer curso de un grado no lo hace en dos cursos consecutivos ni titula en un total de cuatro cursos. Se analiza un total de 240.500 estudiantes. El método de estimación utilizado es la regresión logística, y para una interpretación más intuitiva se presentan gráficos de la probabilidad predicha por el modelo (Escobar et al., 2012).

Hay dos explicaciones posibles del mayor abandono universitario de los estudiantes cuyas familias residen en las Islas Canarias o las Baleares2: por un lado, su rendimiento en el primer año de universidad es peor que el del resto de estudiantes españoles; por otro, los estudiantes de las universidades insulares tienden a abandonar más que el resto.

Efectivamente, los estudiantes procedentes de los archipiélagos tienen un rendimiento académico en el primer año de universidad, medido como el porcentaje de créditos aprobados, que es inferior en 8 puntos al de los estudiantes de universidades peninsulares y en 5 puntos al de familias peninsulares. Obviamente, un desempeño académico inicial más bajo puede redundar en un mayor abandono universitario e, incluso, ser la variable con mayor poder explicativo del abandono, como ya se puso de manifiesto en Fernández-Mellizo (2022).

De hecho, como se observa en el cuadro 1, al incorporar al modelo el rendimiento académico del estudiante, la variable de residencia familiar deja de ser significativa en la predicción del abandono, apuntando a que su menor rendimiento es una posible explicación del mayor abandono de los estudiantes con familia en los archipiélagos. Sin embargo, aun incluyendo el rendimiento en el modelo, la variable de localización de la universidad sigue manteniendo una asociación significativa con el abandono universitario: los estudiantes de las universidades insulares abandonan más los estudios universitarios que los de las peninsulares a igual rendimiento.

Esto puede indicar que, más allá del peor rendimiento de los estudiantes procedentes de los archipiélagos, el principal problema de abandono se encuentra en las universidades de los archipiélagos. Solo el 3 por ciento de los estudiantes de las universidades insulares procede de familias peninsulares, siendo nimia la proporción (0,1 por ciento) de los estudiantes de familias peninsulares que opta por estudiar en las islas. Es decir, en las universidades insulares hay muy pocos estudiantes procedentes de la península, con familia fuera de Canarias o Baleares, por lo que hay indicios de que el problema de abandono de los estudiantes de familias insulares es, en realidad, un problema de abandono de los estudiantes de las universidades de los archipiélagos.

Para comprobar este argumento, se han introducido por separado en el modelo que incluye el rendimiento académico del estudiante las variables de localización de la universidad y residencia de la familia (cuadro 2). Al incorporar la variable de localización de la universidad, la variable de residencia familiar deja de tener una asociación significativa, lo que sugiere que, en realidad, se trata de un problema de abandono en las universidades insulares.

Sin embargo, como se ve a continuación, más que en una deficiente calidad de las universidades insulares, el problema estriba en un problema de autoselección de los estudiantes que se quedan en los archipiélagos: las notas de sus expedientes académicos son inferiores, y el nivel socioeconómico y cultural de sus familias es más bajo, lo que aumenta su probabilidad de abandono.

Los estudiantes de las universidades de Baleares y Canarias tienen un perfil demográfico, socioeconómico y académico más proclive al abandono que el de los estudiantes con origen familiar en las islas. Como se observa en el cuadro 3, son mayores y entre ellos abundan más los estudiantes varones. Además, su origen socioeconómico es más modesto, con una menor proporción de padres y madres universitarios y ocupados, y una mayor proporción de estudiantes provenientes de centros de secundaria públicos y becarios, especialmente de rentas más bajas; eso sí, paradójicamente con becas de menor importe, posiblemente por los complementos de movilidad que reciben los que se desplazan. Adicionalmente, tienen un peor desempeño académico, con una mayor proporción de dedicación a tiempo parcial y un peor rendimiento académico en el primer curso, y accedieron a la universidad con una nota de admisión más baja. Es decir, quienes estudian en las universidades de las islas tienen un peor desempeño académico previo a la universidad y en la universidad, y cuentan con un menor nivel socioeconómico, por su menor capacidad para trasladarse a otras universidades. Resulta, pues, lógico que los estudiantes de las universidades de las islas, por su perfil, sean más propensos al abandono que los de familias insulares.

En particular, llama la atención la comparación de la nota de admisión al grado entre los estudiantes procedentes de las islas y los que estudian en una universidad insular. La nota media de admisión de los estudiantes procedentes de las islas que estudian en cualquier universidad española es de 8,93, superior a la nota media de admisión de los estudiantes de las universidades insulares independientemente de su origen familiar (8,67). Esto apunta, de nuevo, al problema de autoselección mencionado anteriormente.

Hay que subrayar que no parece que haya mucha evidencia de que las universidades de las islas sean responsables de esta situación, como se observa en el cuadro 4. La proporción de estudiantes en universidades públicas es superior en las islas que en el resto de España; el precio de las matrículas universitarias, menor; la proporción de estudiantes en la rama de Artes y Humanidades, también menor; y el peso de los grados conjuntos, igualmente menor. Todos estos son factores que contribuyen a reducir el abandono universitario. Si acaso, el menor porcentaje de estudiantes de universidades de los archipiélagos en la rama de ciencias de la salud o en universidades politécnicas, junto con la ya comentada menor cuantía recibida por los becarios de universidades insulares, pueden contribuir a aumentar el abandono universitario.

Ahora bien, lo que sucede en los archipiélagos no está desconectado de lo que ocurre en el conjunto del país. A escala nacional, el alumnado que estudia fuera de su comunidad autónoma de origen tiene una mejor situación académica y familiar que el que no lo hace. Lógicamente, en cada comunidad, el perfil más alto del alumnado que estudia en otras comunidades se compensa, en parte, con el perfil, relativamente más alto, de quienes vienen de otras comunidades, si las cantidades son similares. Sin embargo, en la España insular salen muchos más estudiantes para estudiar en la península que los que atraen del resto de España, alterando por tanto el perfil del estudiantado de las universidades del archipiélago, que resultará más proclive al abandono.

Efectivamente, los estudiantes cuyas familias residen en los archipiélagos cambian más de región para estudiar que aquellos con familias en la península, con porcentajes respectivos del 28 y el 14 por ciento. Los que “emigran” a la península tienen otra peculiaridad: forzosamente tienen que costearse una vivienda propia distinta de la familiar. El estudiante de Menorca que estudia en Barcelona ha de hacerlo, pero el de Toledo que estudia en Madrid puede ir y venir cada día sin tener que pagar una residencia distinta a la familiar. Ello sesga al alza, aún más, el perfil socioeconómico de los estudiantes que salen de las islas.

Visto desde el punto de vista de la universidad a la que se llega, las diferencias entre las universidades insulares y peninsulares son muy notables: el 16 por ciento de los estudiantes de universidades de la península provienen de otras regiones, pero solo el 3 por ciento de los estudiantes de universidades insulares. La diferencia seguramente se explica por tener que cambiar forzosamente de residencia para estudiar en las universidades de los archipiélagos.

En definitiva, el intercambio neto de estudiantes con el resto de España es negativo en el caso de las universidades insulares: salen más de los que llegan.

Para el conjunto de España, los estudiantes que cambian de comunidad autónoma para ir a la universidad abandonan menos que los que no se mueven. Esto es lo que resulta al incorporar al modelo la variable de movilidad regional. El gráfico 3 muestra el impacto de la movilidad regional en el abandono universitario, aun teniendo en cuenta el resto de los factores explicativos. Los estudiantes que emigran a otra región para estudiar presentan una probabilidad de abandono del 6,8 por ciento, ligeramente inferior a la de quienes no lo hacen (8,3 por ciento).

Este fenómeno admite una doble explicación. Puede que la movilidad interregional refleje un mayor nivel socioeconómico familiar no capturado por el modelo (se han introducido algunos controles del origen socioeconómico, pero pueden no ser suficientes), ya que se requieren más recursos para desplazarse, sobre todo en el caso de cambio de residencia del estudiante. O puede que la movilidad refleje una mayor motivación, esfuerzo y capacidad del estudiante, no controlados adecuadamente en el modelo, en el que se han introducido controles del rendimiento previo a la universidad y en la universidad que quizá no capturan todo este impacto.

Los estudiantes que se trasladan a otra comunidad para estudiar en la universidad responden a un perfil más seleccionado, tanto académica como socialmente. Se constata, por ejemplo, que tienen una mayor nota de admisión que los que no se mueven (9,2 frente a 8,7), y que cuentan con un mayor porcentaje de padres universitarios (el 38 frente al 33 por ciento). Otras variables de naturaleza académica y socioeconómica apuntan en la misma dirección.

Este artículo ha indagado en las razones del mayor abandono universitario observado en los archipiélagos españoles. En particular, ha tratado de explicar el abandono de los estudiantes cuyas familias proceden de las islas, a partir de un análisis de datos del SIIU y el INE. Se han ofrecido dos explicaciones. Los estudiantes que provienen de Baleares y Canarias tienen menor rendimiento académico en el primer año de universidad (de cualquiera de ellas) y, por tanto, son más propensos a abandonar los estudios. Además, es más probable que estudien fuera de las islas los estudiantes de estas regiones que son mejores académicamente y tienen un origen socioeconómico más elevado, dejando en las universidades insulares a estudiantes con mayor probabilidad de abandono. Aunque este tipo de dinámicas de movilidad estudiantil es común en todas las regiones españolas, la peculiaridad de los archipiélagos es que se van a estudiar fuera muchos más estudiantes de los que son capaces de atraer.

A pesar de que el abandono universitario es mayor en los archipiélagos que en el resto de España, ni las universidades de las islas ni la administración regional parecen responsables. Esta situación responde a unas dinámicas generales de cómo funciona la movilidad estudiantil y a la particularidad de que Baleares y Canarias exportan más estudiantes a la península de los que consiguen atraer. Aun así, hay elementos institucionales que pueden incentivar la salida de los estudiantes de estos territorios, como pueden ser las becas (nacionales y regionales) por movilidad o la oferta de estudios en las universidades insulares, deficitaria en ramas de bajo abandono, como la de Ciencias de la salud, o en universidades politécnicas.

Aina, C., Baici, E., Casalone, G., Pastore, F. (2022). The determinants of university dropout: A review of the socio-economic literature. Socio-Economic Planning Sciences, 79, 101102.

Pérez, F., Aldás, J., dirs. (2019). U-Ranking 2019. Indicadores sintéticos de las universidades españolas. Fundación BBVA, Ivie.

Constante-Amores, A., Florenciano Martínez, E., Navarro Asencio, E., Fernández-Mellizo, M. (2021). Factores asociados al abandono universitario. Educación XX1, 24(1), 17-44.

Escobar Mercado, M., Fernández Macías, E., Bernardi, F. (2012). Análisis de datos con STATA. CIS.

Fernández-Mellizo, M. (2022). Análisis del abandono de los estudiantes de grado en las universidades presenciales en España. Ministerio de Universidades.

Fernández-Mellizo, M. (2023). ¿Por qué el abandono universitario es mayor en los archipiélagos que en el resto de España? ACCUEE y AQUIB.

Gairín, J., Triado X. M., Feixas, M., Figuera, M., Aparicio-Chueca, M., Torrado, M. (2014). Student dropout rates in Catalan universities: profile and motives for disengagement. Quality in Higher Education, 20(2), 165-182.

Gutiérrez, C. (2002). La deserción de los estudiantes en las titulaciones de la ULPGC evaludas en el plan nacional de evaluación de la calidad de las universidades. Tesis Doctoral, Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.

Latiesa, M. (1990). La deserción universitaria. CIS.

Pellagatti, M., Masci, C., Ieva, F., Paganoni, A. M. (2021). Generalized mixed-effects random forest: A flexible approach to predict university student dropout. Statistical Analysis and Data Mining, 14(3), 241-257.

Peña-Vázquez, R., González Morales, M. O., Álvarez Pérez, P. R., López Aguilar, D. (2023). Construyendo el perfil del alumnado con intención de abandono de los estudios universitarios. Revista Española de Pedagogía, 81(285), 291-315. 

* Universidad Complutense de Madrid (mfmellizosoto@edu.ucm.es).

** Esta investigación ha sido financiada por la Agència de Qualitat Universitària de les Illes Balears (AQUIB) y la Agencia Canaria de Calidad Universitaria y Evaluación Educativa (ACCUEE), dando como resultado el informe de la autora ¿Por qué el abandono universitario es mayor en los archipiélagos que en el resto de España? (Fernández-Mellizo, 2023). El informe fue posible gracias al acceso a la base de datos de estudiantes españoles del SIIU y a la ayuda prestada por parte de sus técnicos. Este artículo es una versión reducida y centrada en uno de los aspectos tratados en el informe.

1 Para una revisión exhaustiva de los determinantes del abandono universitario en la bibliografía internacional, véase Aina et al. (2022).

2 En Fernández-Mellizo (2023) se analiza el abandono universitario desde otros ángulos, por ejemplo, el de los estudiantes de las universidades localizadas en los archipiélagos, ya tengan familia en las islas o en la península. También se ofrece una información más detallada de los casos de Canarias y Baleares, juntos y por separado, así como se descartan explicaciones que se suelen utilizar en la discusión pública (la orientación de las economías insulares hacia el turismo, los mayores costes de estudiar derivados de la geografía particular de los archipiélagos, o la posibilidad de que las notas de admisión a la universidad de los estudiantes de las islas estén infladas).

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