
Nuevos shocks, viejas vulnerabilidades
Fecha: Mayo 2026
Funcas Intelligence, Mayo 2026
Sumario
La guerra de Irán ha desplazado el debate de principios de 2026 desde la desinflación y los recortes de tipos hacia la seguridad energética, el riesgo de inflación y la capacidad del sistema financiero para soportar nuevos shocks. Tanto la Reserva Federal como el Banco Central Europeo han respondido con cautela, manteniendo tipos, mientras los mercados asimilan el encarecimiento del petróleo, las disrupciones en los flujos energéticos y la incertidumbre en torno al estrecho de Ormuz.
Las primeras quiebras de préstamos privados, las llamadas “cucarachas”, pueden ser un indicio de tensiones ocultas en el sector del crédito privado, cuya vulnerabilidad se ve agravada por el elevado apalancamiento, la opacidad de las valoraciones y la relajación de los criterios de concesión. El escenario más probable no es el de una crisis sistémica, sino un endurecimiento gradual del crédito, ya que estos riesgos afloran de forma progresiva.
La guerra con Irán deja una conclusión difícil de ignorar para Estados Unidos: incluso la principal potencia militar del mundo necesita aliados para afrontar operaciones de envergadura, proteger rutas críticas y repartir costes. Paradójicamente, el conflicto ha erosionado el apoyo interno a la Alianza dentro del Partido Republicano y aumentado la probabilidad de represalias contra aquellos socios que restringieron el acceso estadounidense a bases militares.
El giro de Europa hacia sistemas de defensa basados en software ha disparado los costes y ha intensificado su dependencia tecnológica de Estados Unidos. El problema ya no es el tamaño del presupuesto, sino la ausencia de capacidad digital propia y de un marco institucional capaz de convertir esa inversión en poder militar real.
El choque entre el rápido aumento de la demanda de material de defensa tras la invasión rusa de Ucrania y la limitada capacidad de la industria ha generado una inflación en el sector que impide que el incremento del gasto se traduzca en mayor poder militar. Los cuellos de botella en el suministro, combinados con el encarecimiento del armamento, reducen la eficacia del esfuerzo presupuestario europeo.
Europa cuenta con un marco regulatorio adecuado para la tokenización de activos, aunque su desarrollo sigue limitado por las instituciones financieras tradicionales y por los riesgos que pueden surgir cuando activos poco líquidos se negocian con una liquidez digital aparentemente elevada. La tokenización puede fortalecer los mercados de capitales europeos, pero también generar nuevas fuentes de inestabilidad.
