El crecimiento interanual de la inflación en 2025 acabó en diciembre en una tasa relativamente elevada, el 2,9%; para 2026 Funcas prevé que el descenso, de producirse, será lento. Las presiones inflacionistas persisten en los alimentos y los servicios, y el recorrido al alza de los precios de las materias primas en los últimos meses hacen prever una posible traslación a muchos bienes. María Jesús Fernández, de Funcas, identifica también como factores que suponen un riesgo de aumento de la inflación la llegada de inmigrantes y de turistas –si bien en menor medida que en años anteriores–, así como la situación geopolítica.
