De la estabilidad financiera a la interdependencia tecnológica: el papel creciente de la geopolítica en la economía, los mercados y las instituciones
Fecha: Enero 2026
Funcas Intelligence, Enero 2026
Sumario
La Reserva Federal prolongó su ciclo de relajación monetaria con una rebaja adicional de 25 puntos básicos en diciembre, el BCE mantuvo los tipos sin cambios y el Banco de Inglaterra los bajó ante la rapidez del proceso de desinflación. Los mercados se han alineado con el relato de un “aterrizaje suave y menores rentabilidades”: la renta variable estadounidense cerró 2025 en máximos históricos, el dólar se debilitó y volvió el apetito por los metales preciosos.
El retraso propuesto por Europa en la aplicación de la Ley de Inteligencia Artificial (IA), aunque comprensible, no resolvería los problemas de competitividad tecnológica de la UE. Al anunciar normas estrictas y después aplazarlas, la UE puede perder credibilidad como referente regulatorio, sin lograr la escala, la financiación ni la autonomía tecnológica necesarias para competir con Estados Unidos y China.
La inteligencia artificial no ha generado un desempleo masivo, pese a los temores iniciales, pero sí está transformando el mercado laboral al redistribuir tareas, reforzar el valor de ciertas competencias y cambiar la organización del trabajo. El principal riesgo económico radica en una mayor polarización salarial y de empleo, por lo que la educación, la recualificación y unas instituciones laborales flexibles serán determinantes para lograr un crecimiento inclusivo.
El último rescate de Argentina fue menos un rescate técnico que una intervención geopolítica: Washington utilizó su influencia para estabilizar a un gobierno aliado y frenar la creciente presencia de China en Latinoamérica. El episodio ejemplifica cómo las finanzas internacionales están cada vez más condicionadas por la rivalidad entre grandes potencias, lo que plantea riesgos para la credibilidad del FMI y apunta a una transformación más amplia de la red de seguridad financiera mundial.
El colapso de Silicon Valley Bank y Signature Bank en 2023 puso de manifiesto cómo una gran concentración de depósitos, riesgos de tipos de interés mal cubiertos y una elevada exposición al sector inmobiliario comercial pueden desestabilizar rápidamente a bancos medianos en un entorno de tipos altos. Aunque es poco probable que Europa sufra episodios similares gracias a un marco regulatorio más rígido, el caso muestra que podría haber ajustes técnicos a mejorar.

