FOCUS ON SPANISH SOCIETY | MAYO 2026
Todos los indicadores muestran que España ocupa una posición especialmente preocupante en la crisis de fecundidad en Europa
Fecha: 22 mayo 2026
- La cohorte de mujeres nacidas en 1979 ha tenido de media 1,36 hijos, mientras que las nacidas en 1940 tuvieron 2,59
- Ya en la cohorte de 1960 la fecundidad de las españolas fue inferior al nivel de reemplazo
- España combina una maternidad cada vez más tardía con un número final de hijos muy bajo
Madrid, 22/05/2026 | España ocupa una posición especialmente preocupante en el marco de crisis de baja fecundidad en Europa, circunstancia que debe entenderse por la combinación de dos factores. El primero es un calendario reproductivo muy tardío, que sitúa al país entre aquellos con una edad media a la maternidad de las más elevadas de Europa occidental. El segundo es una fecundidad final baja, que muestra que el retraso no solo implica nacimientos aplazados, sino también nacimientos que no llegan a producirse. Es la conclusión del último Focus on Spanish Society, publicación editada por Funcas, que analiza diversos indicadores para ofrecer una imagen más precisa de la situación española.
“La evidencia indica que las mujeres españolas no solo están teniendo los hijos más tarde; por término medio, también terminan su vida reproductiva con menos hijos. Cuando el primero llega tarde, las probabilidades de tener un segundo o un tercer hijo disminuyen considerablemente, y esa reducción no se compensa al final de la vida reproductiva”, explica Héctor Cebolla, investigador de Funcas.
El análisis de la fecundidad por cohortes confirma que el retraso de la maternidad no se compensa en edades tardías. Las mujeres nacidas en 1940 tuvieron, de media, 2,59 hijos y en la cohorte nacida en 1950, esta cifra ya había descendido a 2,15. En la cohorte de 1960, el número medio de hijos, 1,75, ya se sitúa por debajo del nivel de remplazo; en la de 1970 cayó hasta 1,48; y en la de 1979, hasta 1,36.
La comparación con otros países europeos resalta la singularidad del caso español. Todas las sociedades europeas han registrado una caída de la fecundidad final desde las cohortes nacidas a mediados del siglo XX. Sin embargo, en algunas sí se observa una recuperación. Francia, Suecia y Finlandia muestran niveles bastante altos de fecundidad final en las cohortes recientes. España, por el contrario, se sitúa en los niveles más bajos, junto a Italia, Grecia y Alemania.
La mayoría de las comparaciones internacionales sobre la crisis de la fecundidad se basan en el Índice Coyuntural de Fecundidad (ICF), una estimación del número medio de hijos que tendría una mujer a lo largo de su vida fértil basada en las tasas de fecundidad por edad de un año determinado. Con este indicador, España tiene uno de los niveles de fecundidad más bajos de Europa Occidental, tras un rápido descenso desde la segunda mitad de la década de 1970. En 2024 registró un ICF de 1,10 hijos por mujer, inferior a los de Italia, Grecia, Alemania, Portugal, Países Bajos, los países nórdicos, Bélgica, Irlanda y Francia. El dato estimado para 2025, 1,11, supone un ligerísimo repunte, pero confirma que la baja fecundidad española no es solo parte de una tendencia europea más amplia, sino una de sus manifestaciones más extremas.
Sin embargo, el ICF, por sí mismo, no permite distinguir si la caída de los nacimientos refleja un retraso en la maternidad o si también apunta a una reducción efectiva del número final de hijos que las mujeres tienen a lo largo de su vida. Esta es una cuestión clave para entender el caso español.
En sociedades en que las mujeres tienen hijos a edades cada vez más tardías, el ICF puede caer a pesar de que parte de esos nacimientos acaben teniendo lugar más adelante. En ese caso, el indicador estaría captando un efecto calendario o efecto temporal: los nacimientos no desaparecen, se desplazan hacia edades posteriores. La cuestión es, por tanto, determinar si España se caracteriza solo por una maternidad más tardía o si ese retraso también se traduce en una recuperación incompleta de la fecundidad.
La edad media a la maternidad en España ayuda a responder esta pregunta. En 2023, superó los 32 años, una de las más altas de Europa occidental. Aunque el retraso en la maternidad es una tendencia generalizada, en España es más intensa. Este desplazamiento de los nacimientos hacia edades más avanzadas reduce el tiempo disponible para tener un segundo o un tercer hijo, sobre todo en contextos de inestabilidad laboral, dificultades de acceso a la vivienda y limitaciones para conciliar la vida laboral y familiar.
Por otra parte, indicadores demográficos más sofisticados, como el ICF ajustado por el retraso en la maternidad, muestran que la crisis de fecundidad española apenas puede entenderse como una crisis de calendario reproductivo. Incluso después de ajustar estadísticamente el efecto del aplazamiento, el nivel de fecundidad en España sigue siendo muy bajo.
Deterioro de la satisfacción con el sistema sanitario público español
Focus on Spanish Society también analiza la satisfacción con el sistema sanitario público español. En noviembre de 2025, el nivel medio de satisfacción se situó en 5,89 puntos en una escala de 1 (muy insatisfecho) a 10 (muy satisfecho), según datos del CIS. Es el valor más bajo de la serie, que abarca desde mayo de 2003 hasta noviembre de 2025, y confirma una tendencia descendente que comenzó en 2019.
Comparado con otros servicios públicos y cuando el nivel de satisfacción se mide como el porcentaje que afirma que funcionan muy o bastante satisfactoriamente, el deterioro también es evidente. El porcentaje de muy o bastante satisfechos subió desde 2013 hasta un máximo del 67% en julio de 2020, en plena pandemia. Desde entonces, ha caído hasta situarse en el 45% en julio de 2025. Este descenso debe interpretarse en un contexto de debilitamiento de la satisfacción con otros servicios públicos, tales como el transporte, la seguridad ciudadana, la enseñanza y las obras públicas. Sin embargo, la sanidad destaca por la magnitud del deterioro y porque este empezó antes, inmediatamente después del máximo de 2020.
