La biometría al servicio de los pagos

La biometría al servicio de los pagos

ODF – Funcas 11

Fecha: 9 de febrero de 2021

Gracias a los avances en la tecnología de smartphones, muchos consumidores comienzan a estar familiarizados con la autenticación biométrica. Desbloquear los  dispositivos electrónicos con las huellas dactilares, el escaneo del iris, el reconocimiento facial o de voz comienzan a ser actividades cotidianas. El siguiente paso es que esta familiaridad con las técnicas biométricas se extienda al mundo de la tecnología de pago.

Se estima que la biometría móvil canalizará (en establecimientos físicos y a distancia) 2 billones de dólares en anualmente en 2023[1]. La rápida adopción de estos pagos responde a las ventajas que ofrecen para los consumidores. La biometría ha logrado aunar características claves como son la seguridad, la rapidez y la comodidad. En especial, los consumidores valoran la posibilidad de pagar de forma segura empleando alguna característica física propia y sin tener que recordar contraseñas. Por su parte para los comerciantes, a la seguridad se le une la posibilidad de llevar a cabo una gestión más eficiente de los cobros.

En el desarrollo de estos medios de pago, destacan las tarjetas biométricas. En en lugar de teclear un código PIN durante la compra, los usuarios solamente deben tocar el lector de huellas dactilares en la parte frontal de la tarjeta.

Al hacer coincidir la huella dactilar con la información almacenada en la misma, relativa a la identidad digital de su titular, se aprueba el pago. Actualmente, las tarjetas de pago biométricas están en una fase incipiente en algunos bancos europeos. Por ejemplo, el británico NatWest las está distribuyendo entre sus clientes. En cualquier caso, se espera que crezca su difusión, estimándose  que podría haber 2,5 millones de tarjetas de pago biométricas emitidas en 2021[2].

En todo caso, gran parte del desarrollo de los pagos biométricos parece venir de la mano de las grandes tecnológicas. Así ocurre en los establecimientos Amazon Go. En los mismos, los compradores confirman su entrada a la tienda escaneando un código QR. A partir de ese momento, pueden comprar añadiendo los productos a su carro sin tener que pagar físicamente al abandonar el establecimiento. Una sofisticada combinación de cámaras, sensores y algoritmos detecta automáticamente cuándo los consumidore retiran o devuelven los artículos a los estantes. Al salir de la tienda, Amazon envía la factura por correo electrónico y cobra el importe mediante el cargo en su cuenta.


[1] Mobile Biometrics to Authenticate $2 trillion of sales by 2023. Juniper Research. 24 julio 2018. https://www.juniperresearch.com/press/press-releases/mobile-biometrics-to-authenticate-2-tn-sales-2023

[2] 2.5M biometric payment cards in 2021 could be first step for future ‘de facto payment type’. Biometricupdate. 27 diciembre 2020. https://www.biometricupdate.com/202012/2-5m-biometric-payment-cards-in-2021-could-be-first-step-for-future-de-facto-payment-type

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