Artículo | La inserción laboral de los titulados en universidades públicas con respecto a las privadas
El nivel educativo y la ocupación de los padres influye más en la evolución salarial que estudiar en una universidad pública o privada
Fecha: 22 enero 2026
- Los ingresos de los titulados de universidades públicas y privadas son muy similares entre estudiantes con un entorno familiar educativo comparable e incluso en algunos casos se convierte en favorable para los primeros
- Los titulados cuyos padres desempeñan ocupaciones de alta cualificación presentan ingresos significativamente más elevados que el resto
Madrid, 22/01/2026 | Las diferencias salariales entre titulados de universidades públicas y privadas en España, especialmente visibles en las comparaciones simples, no responden al hecho de haber estudiado en una u otra universidad sino a características previas del alumnado. Al incorporar datos por área de estudio, cohorte, territorio, género, nota de acceso y origen socioeconómico, la prima salarial asociada a la universidad privada desaparece. Incluso cuando se comparan titulados muy similares entre sí, los egresados de universidades públicas no presentan peores resultados salariales y, en algunos casos, muestran una ligera ventaja relativa.
El artículo “La inserción laboral de los titulados en universidades públicas con respecto a las privadas”, publicado por Funcas, analiza datos del Sistema Integrado de Información Universitaria (SIIU), la Seguridad Social y el Instituto Nacional de Estadística (INE) que permiten ir más allá de comparaciones simples y matizar la creencia de que las universidades privadas generan sistemáticamente mejores resultados salariales que las públicas.
El punto de partida es una comparación de los ingresos laborales medios de los titulados de universidades públicas y privadas, sin introducir ningún ajuste adicional. Estas comparaciones muestran que los titulados de universidades privadas presentan ingresos más elevados que los de las públicas en los primeros años tras la graduación. Sin embargo, una parte sustancial, y en algunos casos la totalidad, de esa brecha salarial desaparece al introducir controles básicos, lo que sugiere que las comparaciones brutas entre la pública y la privada tienden a sobreestimar el efecto propio del tipo de universidad.
“El mercado de trabajo parece remunerar principalmente el ámbito de estudio, las características previas de los individuos, más que el carácter público o privado de la institución en la que cursaron sus estudios”, explica Ismael Sanz, director del área de Educación de Funcas y autor del análisis. El ámbito de estudio y el origen familiar, especialmente la ocupación de los progenitores, y el rendimiento académico previo explican una parte muy significativa de las diferencias en la inserción laboral temprana. Es decir, una parte muy relevante de la brecha salarial observada inicialmente se debe a quién llega a cada tipo de universidad, y no a lo que la universidad hace con sus estudiantes.
Aunque los titulados de universidades privadas parten de posiciones laborales más favorables, los egresados de universidades públicas muestran una trayectoria de ingresos más dinámica en los primeros años de carrera y al cuarto año convergen hacia los de la privada. Una posible interpretación es que estos titulados van convergiendo hacia empleos mejor remunerados o mejorando su posición dentro de las empresas, lo que podría reflejar un mejor desempeño respecto a los de la privada.
Cuando se introduce información sobre el origen socioeconómico de los estudiantes, el panorama cambia sustancialmente. Al comparar titulados de universidades públicas y privadas procedentes de hogares con un nivel educativo similar, el coeficiente negativo asociado a haber asistido a una universidad pública desaparece. Los ingresos de los titulados de universidades públicas y privadas son muy similares entre estudiantes con un entorno familiar educativo comparable, e incluso en algunos casos se convierte en favorable para los primeros.
El nivel educativo de los progenitores se relaciona de manera positiva con los ingresos. Proceder de un hogar en el que ambos padres tienen estudios superiores se asocia con unos 200 euros adicionales de ingresos anuales, independientemente del tipo de universidad cursada. Este resultado confirma la importancia de factores asociados al entorno familiar, como el capital cultural, el acceso a información o las expectativas laborales, que influyen en la inserción laboral más allá del título universitario obtenido.
Un patrón muy similar emerge al introducir la ocupación de los progenitores. Los titulados procedentes de hogares en los que ambos padres desempeñan ocupaciones de alta cualificación presentan ingresos significativamente más elevados que el resto.
La nota de acceso muestra una relación positiva y estadísticamente significativa con los ingresos laborales cuatro años después de la graduación. Los estudiantes que acceden a títulos con mayor nota de acceso suelen obtener salarios más elevados en sus primeros años de carrera profesional.

Estimación 1 (barra izquierda)
Mide la diferencia salarial “en bruto”, sin tener en cuenta el origen familiar de los estudiantes. En esta comparación simple, los titulados de universidades públicas aparecen con salarios anuales unos 2.200 euros inferiores a los de universidades privadas. Esta cifra no controla por quién estudia en cada tipo de universidad.
Estimación 2 (barra central)
Introduce un control por el porcentaje de estudiantes cuyos padres tienen estudios superiores. Se considera que un hogar tiene “estudios superiores” cuando ambos progenitores han completado FP Superior o estudios universitarios, según la clasificación oficial del INE. Al hacer esta corrección, la diferencia salarial asociada a estudiar en una universidad pública desaparece prácticamente y pasa a ser ligeramente positiva (unos +230 euros), aunque no es estadísticamente significativa. Esto significa que no puede afirmarse que exista una diferencia salarial real atribuible al tipo de universidad.
Estimación 3 (barra derecha)
Sustituye el nivel educativo por la ocupación de los padres, entendiendo por “ocupaciones elevadas” aquellas de alta cualificación (directivos, profesionales científicos y técnicos, médicos, ingenieros, profesiones liberales, etc.). En este caso, el coeficiente asociado a la universidad pública es positivo (en torno a +1.300 euros), pero tampoco es estadísticamente significativo. El resultado relevante aquí es que la variable que sí explica diferencias salariales es el ámbito de estudio y la composición social del alumnado, no el carácter público o privado de la universidad.
