Fecha: febrero 2026
Ismael Sanz*
Abandono educativo temprano, sistema educativo, España
1. INTRODUCCIÓN
El abandono educativo temprano continúa siendo uno de los principales retos del sistema educativo en España. Afecta tanto a las trayectorias de vida de los jóvenes como al desarrollo económico, social y cultural del país. La disminución de esta tasa es una prioridad política para muchos países de la OCDE y la Unión Europea (OCDE, 2023). La Recomendación del Consejo de 28 de junio de 2011 relativa a las políticas para reducir el abandono educativo temprano ya destacaba la importancia de su reducción para alcanzar objetivos clave incluidos en la Estrategia Europa 2020.
La tasa de abandono educativo temprano se calcula con la Encuesta de Población Activa (EPA) del INE y refleja el porcentaje de jóvenes de 18 a 24 años que no han finalizado bachillerato, FP media o FP básica y que no han realizado ninguna formación en las últimas cuatro semanas. Reducir esta tasa es esencial porque quienes no alcanzan este nivel mínimo de estudios suelen enfrentarse a mayores riesgos de desempleo, inactividad y exclusión social. Como recuerda la Comisión Europea, más de la mitad de los jóvenes que abandonan los estudios en la Unión Europea (53,7 %) no están empleados, y uno de cada tres desearía volver a la educación o formación, aunque se topa con obstáculos como requisitos de acceso, falta de apoyos o experiencias previas negativas en el aprendizaje (Comisión Europea, 2025).
A nivel agregado de país, el abandono temprano impacta de múltiples formas: desde menores tasas de crecimiento económico, menos ingresos fiscales y mayor desempleo, hasta una mayor demanda de prestaciones sociales futuras y mayores gastos en sanidad pública o recualificación profesional del capital humano.

En las siguientes secciones se abordan distintas dimensiones del abandono escolar temprano en España: la evolución de la tasa, la comparación con la Unión Europea, el análisis por comunidades autónomas y por sexo, el papel de la Formación Profesional como herramienta para reducir el abandono y las conclusiones principales.
2. LA TASA DE ABANDONO TEMPRANO EDUCATIVA EN ESPAÑA EN 2025
En el año 2025, el abandono temprano de la educación y la formación en España se sitúa en el 12,8 %, lo que supone respecto al año anterior (13,0 % en 2024) una disminución de 0,2 puntos porcentuales, proporcionando el dato anual más bajo de la serie histórica. Comparando con el año 2015, hace una década, cuando el porcentaje de abandono era del 20,0 %, se ha producido una bajada de 7,2 puntos, habiéndose reducido el peso del colectivo de abandono en un 35,9 % y dejando en 3,4 puntos la distancia a la media de la Unión Europea (9,4 % en 2024), cuando la distancia en 2015 era de 9,0 puntos.
Los 0,2 puntos de descenso del abandono temprano en el año 2025 respecto a 2024 están asociados al aumento de 0,8 puntos del porcentaje de población de esas edades que ha conseguido al menos el nivel de formación CINE 3 (educación secundaria, segunda etapa), situándose en el 76,1 %. El 11,1 % de la población restante de 18 a 24 años estaba participando en educación-formación sin haber alcanzado todavía el nivel CINE 3, porcentaje que en 2024 era del 11,7 %.

Desde el inicio de las series históricas en 2002, España ha mantenido una tasa de abandono superior a la media de la UE. En aquel año, la tasa de abandono española era del 30,9 %, 14 puntos porcentuales por encima de la UE-27 (16,9 %). Desde 2008, España experimentó una disminución sostenida en esta tasa, bajándola del 31,7 % al 13,3 % en 2021, de modo que la brecha con respecto a la UE se redujo a 3,5 puntos porcentuales. En cualquier caso, el 12,8 % de 2025 sitúa a España aún lejos del objetivo europeo del 9,0 % fijado para 2030.
3. LA TASA DE ABANDONO EN ESPAÑA EN COMPARACIÓN CON LA UE
El abandono temprano de la educación y la formación en la UE ha disminuido desde el 9,8 % en 2021 al 9,4 % en 2024. El progreso enmascara una variación considerable entre los sistemas educativos de la UE. Los países con peores registros en 2024 son Rumanía, España y Alemania. En concreto, la tasa de abandono de España en 2024 fue del 13,0 %. España es en 2024 el segundo país de la UE con más jóvenes que no continúan sus estudios, tan solo mejor que Rumanía (16,8 %) y con algo de distancia del antepenúltimo (Alemania, 12,4 %).
Con un ritmo de disminución de 0,2 puntos anuales, España no parece estar en condiciones de alcanzar el objetivo del 9 % fijado por la UE para 2030. Sería necesario reducir la tasa en casi 4 puntos porcentuales en solo cinco años, lo que exigiría un descenso anual medio cercano a 0,8 puntos, cuatro veces superior al ritmo actual.

4. DIFERENCIAS POR SEXO
En el año 2025, la diferencia entre el dato de los hombres (15,9 %) y el de las mujeres (9,5 %) sigue siendo muy significativa, con 6,4 puntos porcentuales de brecha, aunque se ha reducido algo respecto a los 8,2 p. p. de diferencia existentes en 2015. También se ha de destacar el distinto comportamiento que ha tenido este indicador en el año 2025 para los hombres, aumentando ligeramente (+0,2 p. p.), mientras que para las mujeres ha continuado su descenso (−0,5 p. p.).
La persistencia de esta brecha de género merece atención especial. La tasa de abandono masculina (15,9 %) supera ampliamente la media de la UE-27 (9,4 %), mientras que la femenina (9,5 %) se aproxima a ella. El hecho de que en 2025 la tasa masculina haya aumentado ligeramente mientras la femenina descendía sugiere que los factores que impulsan el abandono afectan de manera diferenciada a hombres y mujeres, lo que requiere políticas específicamente diseñadas para cada colectivo.
El análisis de los informes de la OCDE y del Education at a Glance muestra que faltan hombres en la FP media: son los que dejan los estudios después de la ESO y no porque sobren en bachillerato. El porcentaje de mujeres en FP media en España es del 49,7 %, cuando la media de la OCDE es del 45,4 %. La proporción de mujeres en bachillerato en España (55,5 %) sí es similar a la de la OCDE (54,5 %).

5. ABANDONO POR COMUNIDADES AUTÓNOMAS
En cuanto a la situación del abandono temprano de la educación y la formación en 2025 por comunidad autónoma, se mantienen diferencias significativas. Destacan con los valores más reducidos País Vasco (3,6 %), Comunidad Foral de Navarra (7,8 %) y Cantabria (8,9 %), todas ellas por debajo de la media europea. Otras seis comunidades se sitúan por debajo de la media de España, presentando el valor más alto la Región de Murcia (20,6 %), y a cierta distancia Canarias (15,9 %), Castilla-La Mancha (15,7 %) y La Rioja (15,5 %).
La heterogeneidad en el abandono es notable. Mientras que País Vasco y Navarra ya han logrado tasas muy por debajo del objetivo de la UE para 2030, regiones como Murcia y Baleares presentan cifras considerablemente más altas. Al analizar la tasa de abandono en España, se comprueba que, a medida que se parte de niveles más bajos, más difícil es lograr continuar reduciéndola. Es una evidencia que se muestra también en el caso de las mujeres que parten de niveles de abandono inferiores a los hombres.
La evolución histórica muestra mejoras significativas en casi todas las comunidades. Sin embargo, la última actualización de 2025 revela que algunas comunidades han experimentado repuntes respecto a 2024, como Canarias (+2,8 p. p.), Murcia (+2,4 p. p.) o Extremadura (+2,0 p. p.), mientras que otras como Illes Balears (−4,9 p. p.) o Navarra (−2,1 p. p.) mejoraron sustancialmente. La varianza de las tasas autonómicas refleja que, aunque el nivel general de abandono ha disminuido de forma significativa, las diferencias proporcionales entre regiones se han ampliado.

6. FACTORES ASOCIADOS AL ABANDONO: NACIONALIDAD, ENTORNO FAMILIAR
6.1. Abandono por nacionalidad
La nacionalidad es una variable con un impacto determinante en la tasa de abandono. En 2025, la tasa de abandono de la población que no posee la nacionalidad española se sitúa en el 30,7 %, cifra que supone un aumento de 1,1 puntos respecto del año anterior. Por su parte, la población con nacionalidad española presenta una tasa del 9,8 %, con un descenso de 0,6 puntos. Así, el porcentaje de abandono de la población extranjera triplica el de la población española. Este diferencial, que se ha mantenido elevado durante toda la década, refleja las dificultades específicas de integración educativa del alumnado de origen inmigrante y la necesidad de políticas de acompañamiento adaptadas.
6.2. Abandono según el nivel educativo de la madre
El nivel educativo del entorno familiar constituye uno de los predictores más potentes del abandono escolar temprano. Los datos de la EPA para 2025 revelan un gradiente muy marcado: la tasa de abandono alcanza el 32,9 % entre los jóvenes cuyas madres poseen un nivel de educación primaria o inferior, desciende al 17,5 % cuando la madre tiene la primera etapa de educación secundaria, al 8,7 % con la segunda etapa de educación secundaria y se reduce al 2,4 % si la madre ha alcanzado la educación superior. Es decir, la tasa de abandono de los hijos de madres con el nivel educativo más bajo es casi 14 veces superior a la de los hijos de madres con educación superior.

Además, para todos los niveles de formación de las madres, el porcentaje de abandono es claramente menor en las hijas que en los hijos. Así, entre los jóvenes cuya madre tiene educación primaria o inferior, la tasa de los varones (39,9 %) supera en 14,4 puntos a la de las mujeres (25,5 %). Este dato muestra que la brecha de género en el abandono se reproduce en todos los estratos sociales.
El grupo mayoritario dentro del colectivo de abandono lo conforman los jóvenes cuya madre posee la primera etapa de educación secundaria, que representan el 32,4 % de todos los jóvenes en situación de abandono. Este dato es relevante de cara a la focalización de las políticas preventivas.
6.3. Jóvenes que ni estudian ni trabajan
En 2025, el 11,5 % de los jóvenes de 15 a 29 años ni estudia ni trabaja, cifra inferior en 0,5 puntos a la del año anterior. Los porcentajes por sexo prácticamente coinciden: 11,4 % para los hombres y 11,5 % para las mujeres. Atendiendo al nivel de formación alcanzado, el porcentaje desciende al 9,1 % para los jóvenes con educación secundaria de segunda etapa o superior, mientras que para los que poseen un nivel inferior alcanza el 15,3 %, una diferencia de 6,3 puntos que subraya los beneficios protectores de la cualificación frente a la exclusión laboral y formativa.
7. NIVEL DE FORMACIÓN DE LA POBLACIÓN JOVEN Y EDUCACIÓN SUPERIOR
7.1. Población de 20-24 años con educación secundaria superior
El nivel de formación de la población joven, tomando como referencia el porcentaje de población de 20-24 años que ha alcanzado al menos el nivel de segunda etapa de educación secundaria, en el año 2025 se sitúa en el 80,4 %, 11,9 p. p. por encima del dato de 2015 (68,5 %), y superando al del año anterior en +0,5 p. p. (79,9 % en 2024). Comparado con la media europea, la diferencia ha pasado de 11,9 puntos inferior a ella en 2015 a 4,7 p. p. en 2025, comparando con el último dato de la media europea disponible (85,1 % en 2024).
Al igual que en el indicador de abandono, la diferencia entre sexos es muy significativa: en 2025, el porcentaje de mujeres de 20 a 24 años que han completado al menos la segunda etapa de educación secundaria es del 85,1 %, 9,1 p. p. superior al dato de los hombres (76,0 %). En 2025, sube el porcentaje para las mujeres 0,8 p. p. y para los hombres se mantiene más estable, +0,2 p. p.
7.2. Población de 25-34 años con educación superior
En el año 2025, el 52,5 % de la población de 25-34 años ha alcanzado el nivel de educación superior, dato muy similar al del año anterior (−0,1 p. p. ) y claramente por encima de la media europea de 2024 (44,1 %). Destaca el porcentaje en el caso de las mujeres, 58,7 %, que supera claramente al de hombres, 46,6 %, siendo 12,1 puntos superior. En el último año, el porcentaje ha subido ligeramente para las mujeres (+0,3 p. p.) y ha descendido para los hombres (−0,5 p. p.).
7.3. Participación de la población adulta en formación
El indicador de participación de la población adulta en formación (porcentaje de la población de 25-64 años que ha seguido alguna formación en las últimas cuatro semanas) se sitúa en 2025 en el 15,8 %, ligeramente inferior a la del año anterior (−0,2 p. p.). Comparada con la media europea de 2024 (13,5 %), lo supera en 2,3 p. p. Por sexo, las mujeres presentan un porcentaje más alto (17,5 %) que los hombres (14,1 %), con 3,3 p. p. de diferencia.
8. LA FP COMO INSTRUMENTO FRENTE AL ABANDONO
8.1. Continuidad formativa de la FP básica a FP media
La FP básica se confirma como un itinerario esencial de prolongación educativa. Lejos de funcionar como etapa terminal, se consolida como un primer eslabón de una cadena de continuidad formativa que enlaza con la FP de grado medio. El dato estatal de continuidad formativa de FP básica a grado medio ha pasado del 61,9 % para la promoción 2015-2016 al 64,4 % de 2019-2020, mostrando una tendencia positiva, aunque la última cohorte disponible (2020-2021) apunta a un descenso que podría estar relacionado con los efectos de la pandemia.
Sin embargo, los datos de alumnado que no finaliza son preocupantes. El 36,1 % del alumnado de nuevo ingreso en FP básica en 2019-2020 no había finalizado esta etapa ni se encontraba matriculado en el sistema educativo cinco años más tarde. En FP media, el 25,4 % del alumnado de nuevo ingreso en 2019-2020 se encontraba en la misma situación. En FP superior, el porcentaje era del 16,7 %. Estos datos ponen de manifiesto que, si bien la expansión de la FP ha contribuido a reducir el abandono, existe un reto significativo en la retención del alumnado dentro de estos programas.

La tendencia es positiva: para todas las cohortes, los porcentajes de alumnado que abandona sin título ni matrícula se han ido reduciendo progresivamente. En FP media, por ejemplo, se ha pasado del 30,7 % de la cohorte 2016-2017 al 25,4 % de 2019-2020, una reducción de 5,3 puntos porcentuales en cuatro promociones.
8.2. Inserción laboral de los graduados en FP
Una de las razones por las que la FP de grado medio ha mejorado su reputación ha sido su inserción laboral. Los datos de la Estadística de Inserción de las Personas Graduadas en Formación Profesional muestran que los jóvenes que se gradúan en FP tienen tasas de afiliación a la seguridad social crecientes en los años posteriores a su graduación.

Los datos revelan una mejora sostenida en la inserción laboral de los graduados en básica, cuya tasa de afiliación al cuarto año ha pasado del ٤٤,٧ % (cohorte 2015-2016) al 53,9 % (cohorte 2019-2020), un incremento de 9,2 puntos porcentuales. En FP media, la tasa al cuarto año alcanzó el 66,8 % para la cohorte 2019-2020, también la más elevada de la serie, mientras que en FP superior se situó en el 70,2 %. Estos resultados ponen de manifiesto que la FP ofrece a los jóvenes una vía efectiva de inserción en el mercado laboral, lo que puede constituir un incentivo relevante para reducir el abandono temprano.
8.3. Bases de cotización de los graduados en FP
Más allá de la tasa de afiliación, la calidad del empleo obtenido puede medirse a través de las bases de cotización a la Seguridad Social. Los datos de la Estadística de Inserción muestran las bases medias anuales de cotización de los graduados en FP que trabajan por cuenta ajena a jornada completa, al cuarto año tras la graduación.
Los datos muestran una progresión creciente de las bases de cotización con el nivel de cualificación. Para la cohorte 2020-2021, la base media anual de cotización al cuarto año se situó en 20.451 euros para los graduados en FP básica, 22.739 euros en FP media y 25.177 euros en FP superior. La diferencia entre FP básica y FP superior asciende a 4.726 euros anuales, lo que evidencia el retorno salarial de la cualificación. Además, en todos los niveles se observa una tendencia al alza respecto a cohortes anteriores, lo que refleja tanto la mejora de las condiciones del mercado laboral como la creciente valoración de los perfiles de FP por parte de las empresas.

8.4. Datos por comunidades autónomas
Los indicadores de seguimiento y de inserción laboral de los graduados en FP presentan diferencias territoriales significativas. A continuación se recogen los datos por comunidad autónoma para la última cohorte disponible en cada indicador.



Las diferencias territoriales en la tasa de no finalización son notables. En FP básica, Galicia (24,8 %) y Navarra (26,8 %) presentan las cifras más bajas, mientras que Madrid (44,6 %) y Asturias (42,9 %) registran las más altas. En FP media, Navarra (16,9 %) y País Vasco (18,6 %) destacan por su menor tasa de abandono sin título, frente a Canarias (32,9 %) y Murcia (30,7 %). En FP superior, Andalucía (11,8 %) y País Vasco (12,8 %) lideran la retención, mientras que Castilla y León (22,4 %) y Aragón (21,6 %) muestran las cifras más elevadas.
En la tasa de afiliación al cuarto año también se observan diferencias relevantes. En FP básica, Murcia (61,0 %), País Vasco (59,2 %) y Aragón (58,1 %) alcanzan las tasas más altas, mientras que Asturias (46,1 %) y Madrid (48,1 %) se sitúan en el extremo inferior. En FP media, Madrid (70,8 %), Cataluña (70,4 %) y La Rioja (70,5 %) superan el 70 %, frente a Ceuta y Melilla (53,1 %) y Extremadura (60,9 %). En FP superior, Navarra (77,2 %), La Rioja (77,2 %) y País Vasco (75,4 %) lideran claramente, mientras que Ceuta y Melilla (60,7 %) presentan la menor tasa.
Las bases de cotización reflejan las disparidades del mercado laboral regional. País Vasco y Navarra encabezan las remuneraciones en los tres niveles de FP: en FP superior, los graduados vascos alcanzan una base media de 29.696 euros anuales y los navarros 28.698 euros, muy por encima de la media nacional (25.177 euros). En el extremo opuesto, Extremadura (22.418 euros) y Canarias (22.243 euros) presentan las bases más bajas en FP superior. La diferencia entre la comunidad con mayor y menor base de cotización en FP superior supera los 7.400 euros anuales, lo que pone de manifiesto la importancia del territorio como factor determinante de la calidad del empleo obtenido tras la graduación.
9. CONCLUSIONES
La tasa de abandono educativo temprano en España ha alcanzado en 2025 su mínimo histórico del 12,8 %, lo que confirma la tendencia descendente sostenida durante la última década. No obstante, este avance resulta insuficiente para alcanzar el objetivo europeo del 9 % fijado para 2030. España sigue siendo el segundo país de la UE-27 con mayor tasa de abandono, solo por detrás de Rumanía, y la brecha con la media europea (3,4 puntos porcentuales respecto al 9,4 % de 2024) se reduce lentamente.
Las diferencias de género siguen siendo notables. La tasa masculina (15,9 %) supera en 6,4 puntos a la femenina (9,5 %), y en 2025 se ha producido un comportamiento divergente: ligero aumento para los hombres y continuación del descenso para las mujeres. Este patrón sugiere que las políticas de reducción del abandono deben incorporar enfoques específicos de género.
El análisis de los factores asociados al abandono revela la importancia del origen socioeconómico y familiar. La tasa de abandono de la población extranjera (30,7 %) triplica la de la población española (9,8 %), y el nivel educativo de la madre es un predictor determinante: la tasa oscila entre el 32,9 % cuando la madre tiene educación primaria o inferior y el 2,4 % cuando posee educación superior. Estas evidencias subrayan la necesidad de políticas preventivas que intervengan de forma temprana en los entornos más vulnerables.
La heterogeneidad territorial sigue siendo uno de los rasgos más llamativos del abandono en España. Mientras, País Vasco (3,6 %) y Navarra (7,8 %) presentan cifras equiparables a los mejores registros europeos, Murcia (20,6 %) duplica la media nacional. Esta dispersión pone de manifiesto la necesidad de políticas educativas diferenciadas que tengan en cuenta el contexto socioeconómico y la estructura productiva de cada territorio.
La Formación Profesional se consolida como una herramienta clave para combatir el abandono. La FP básica funciona como dique de contención, al facilitar la continuidad formativa hacia la FP media para una mayoría de sus titulados. Los datos de inserción laboral muestran que la FP ofrece perspectivas laborales reales: al cuarto año de la graduación, el 53,9 % de los titulados de FP básica y el ٦٦,٨ % de los de FP media están afiliados a la seguridad social. Asimismo, las bases de cotización reflejan una calidad de empleo creciente, con remuneraciones medias de 20.451 euros anuales para FP básica y ٢٥.١٧٧ euros para FP superior (cohorte 2020-2021). Reforzar esta vía formativa, tanto en calidad como en capacidad de retención, constituye una palanca fundamental para seguir reduciendo el abandono temprano en España.
En definitiva, España ha logrado avances importantes en la reducción del abandono educativo temprano, pero el ritmo de mejora debe acelerarse sustancialmente si se pretende cumplir con los compromisos europeos. Esto exigirá combinar medidas de carácter universal con intervenciones focalizadas en los colectivos y territorios más afectados, prestando especial atención a los jóvenes varones, a la población de origen inmigrante, a las familias con menor nivel educativo, a las comunidades con mayor tasa de abandono y a la retención del alumnado dentro de los programas de Formación Profesional.
Referencias
Comisión Europea. (2025). Education and Training Monitor 2025 – Comparative Report.
Ministerio de Educación, FP y Deportes. (2025a). Seguimiento Educativo Posterior de las Personas Graduadas en FP. EDUCAbase.
Ministerio de Educación, FP y Deportes. (2025b). Inserción laboral de las Personas Graduadas en Formación Profesional- Indicadores de Afiliación. EDUCAbase.
Ministerio de Educación, FP y Deportes. (2025c). Inserción laboral de las Personas Graduadas en Formación Profesional – Bases de Cotización. EDUCAbase.
Ministerio de Educación, FP y Deportes. (2026). Nivel de formación, Formación permanente y Abandono: Explotación de las variables educativas de la Encuesta de Población Activa. Nota Resumen. Madrid, 12 de febrero de 2026.
OCDE. (2023). Education at a Glance 2023. París: OECD Publishing.
OCDE y Ministerio de Educación, FP y Deportes. (2023). Propuestas para reducir el Abandono Escolar Temprano en España. Madrid.
NOTAS
* Basado en la explotación de las variables educativas de la EPA del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes y las estadísticas de Seguimiento Educativo Posterior de las Personas Graduadas en FP e Inserción laboral de las Personas Graduadas en Formación Profesional- Indicadores de Afiliación del Ministerio de Educación, FP y Deportes.
Universidad Rey Juan Carlos, Funcas y London School of Economics.
