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COVID-19
IV Encuesta semanal sobre la opinión de los españoles sobre el Covid-19

Dirección de Estudios Sociales – Funcas

En la pasada semana, la tercera bajo el estado de alarma, la pugna entre las cifras alarmantes y los indicadores alentadores todavía no ha quedado resuelta del lado que todos esperamos. Entre el lunes y el viernes, los números diarios de casos de contagio confirmados y de fallecidos no dejaron de crecer, quebrando barreras simbólicas: los 100.000 casos de infectados se superaron el martes, 31 de marzo, y los 10.000 fallecidos, el miércoles, 1 de abril. España ha superado a Italia en casos de infectados y se ha convertido en el país del mundo con más muertos por 100.000 habitantes y con más personal sanitario contagiado. Sin embargo, también en esta semana de arranque del mes de abril se han anunciado el descenso continuado de la tasa de crecimiento de la pandemia (incremento porcentual medio de casos) y, ya en el fin de semana, la disminución del número de muertes diarias por coronavirus. Mientras tanto, ha crecido a buen ritmo el número de pacientes curados y se ha reducido el riesgo de colapso del Sistema Nacional de Salud.

Si los datos relativos a la dimensión sanitaria de la crisis del coronavirus trazan una tendencia que, aunque muy lentamente, apunta en la buena dirección, la información relativa a la dimensión económico-laboral es unívocamente desoladora: desde el decreto del estado de alarma, el número de afiliados a la Seguridad Social ha caído en aproximadamente 900.000, y el desempleo ha aumentado en más de 300.000 personas, descontando los aproximadamente 620.000 afectados por ERTE (expedientes de regulación temporal de empleo), cuyos contratos se hallan de momento suspendidos.

En estas condiciones de incertidumbre e intensa preocupación, y una vez decretada la prohibición de salir a trabajar para quienes no desarrollan actividades definidas como esenciales, los hogares han aumentado lo que podríamos denominar la “densidad de convivencia”. Merece destacarse que, en estas nada fáciles circunstancias, una gran mayoría de la población mantenga el buen estado de ánimo, evidenciando una elevada “resiliencia emocional”. Así lo pone de manifiesto la cuarta ola de la ENCUESTA FUNCAS SOBRE EL CORONAVIRUS a una muestra representativa de la población residente en España (de 14 o más años), compuesta por 714 individuos y realizada por IMOP Insights entre el 30 de marzo y el 3 de abril. Sus resultados se exponen a continuación ordenados en los siguientes ocho puntos:

(1) Valoración de la situación económica del hogar
(2) Opinión sobre la rapidez de la recuperación económica tras la crisis
(3) Situación laboral de la población activa
(4) Organización del día: televisión, ejercicio físico, contactos, teletrabajo, estudio y dedicación a los niños
(5) Opinión sobre la introducción de medidas más restrictivas de confinamiento
(6) Valoración del comportamiento de las instituciones y del conjunto de la sociedad
(7) Opinión sobre el tipo de gobierno preferible
(8) Valoración del propio estado de ánimo

(1) VALORACIÓN DE LA SITUACIÓN ECONÓMICA DEL HOGAR (CUADRO 1)

Los datos de la encuesta dan cuenta de la profundidad con que la crisis del coronavirus ha afectado económicamente a los hogares españoles. Aunque casi seis de cada 10 entrevistados afirman que la situación económica de su hogar no ha cambiado, otros cuatro (39%) declaran que esta es peor que antes de la crisis del coronavirus. Si bien la percepción negativa está más extendida entre los hombres que entre las mujeres (41% frente 37%), las diferencias más notables las demarca la edad. La población mayor de 64 es la que muestra un mejor mantenimiento de su economía (el 79% afirma que la situación económica de su hogar es igual a la de antes del coronavirus). Por el contrario, entre la población de 25 a 54 años la percepción de un deterioro de la situación económica de sus hogares es más acusada, alcanzando a alrededor del 50% de los entrevistados.

Cabe destacar que esta evolución negativa afecta en mayor medida a los hogares en los que viven menores de 16 años. Casi la mitad de entrevistados que conviven con menores (47%) consideran que sus circunstancias económicas se han deteriorado, algo que afirman poco más de un tercio (36%) de quienes viven en hogares sin menores.

(2) OPINIÓN SOBRE LA RAPIDEZ DE LA RECUPERACIÓN ECONÓMICA TRAS LA CRISIS (CUADRO 2)

Aun cuando la fecha de retorno a las condiciones que permitan la reactivación de la economía siga en el aire y la gestión del confinamiento presente absorba buena parte de los pensamientos diarios, muchos nos planteamos cómo será ese proceso de recuperación (o “reconstrucción”) económica que comenzará cuando se logre controlar la crisis sanitaria. ¿Se recuperará la economía rápidamente o nos hemos de prepararnos para una larga travesía del desierto? La opinión al respecto es bastante pesimista. En una escala de 0 a 10, en la que 0 representa el máximo desacuerdo y 10 el acuerdo completo, la puntuación media que se obtiene de las respuestas de los entrevistados ante la frase “la economía española se recuperará con rapidez cuando acabe la crisis del coronavirus” se sitúa en 3,8. Este escepticismo sobre la capacidad de recuperación de la economía española es más perceptible entre las mujeres que entre los hombres (3,5 y 4,0, respectivamente), así como también entre los más jóvenes (menos de 25 años: 2,8; 65 o más años: 4,6). Se halla asimismo más extendido entre los entrevistados con estudios universitarios (3,3) que entre el resto de los entrevistados.

(3) SITUACIÓN LABORAL DE LA POBLACIÓN ACTIVA (CUADRO 3)

La tercera semana bajo el estado de alarma ha traído consigo un aumento de la proporción de “nuevos parados” (sobre el total de desempleados). En efecto, un 37% de los entrevistados que en el momento de esta encuesta han dicho encontrarse desempleados, no lo estaban antes de la crisis del coronavirus (en la encuesta efectuada en la segunda semana de confinamiento: 32%; y en la semana previa a esta última: 24%). El porcentaje de “nuevos parados” es significativamente más alto en el grupo de menores de 35 años (73% entre los entrevistados por debajo de 25 años, y 48% entre los que cuentan de 25 a 34 años).

Por otra parte, entre los entrevistados que trabajan ha seguido descendiendo el porcentaje de quienes afirman hacerlo “con normalidad en su lugar de trabajo habitual” (de 17% en la segunda semana de confinamiento, a 11% en la tercera). Se mantiene, en cambio, la proporción de quienes siguen trabajando “en el lugar de trabajo, pero con horarios/turnos especiales” (15%).

El teletrabajo destaca como la categoría que recoge a casi tres de cada diez empleados (28%), aunque el porcentaje ha descendido siete puntos desde la semana anterior, lo cual podría indicar que algunos teletrabajadores han pasado a otra situación laboral. La participación de hombres y mujeres en el teletrabajo aparece equilibrada y se confirma la relación entre esta forma de trabajo desde casa y los estudios universitarios: la mitad de quienes cuentan con estudios superiores y están ocupados, teletrabajan, mientras que solo lo hace una quinta parte (19%) de quienes tienen estudios secundarios (en los niveles educativos inferiores a la educación secundaria prácticamente nadie teletrabaja).

Una categoría de empleados ha aumentado con intensidad a lo largo del periodo de confinamiento: la de los que afirman haber sido objeto de un ERTE (en la primera semana de confinamiento, 6% de todos los empleados; 11%, en la segunda, y 17% en la tercera). La proporción de empleados incluidos en un ERTE es especialmente elevada entre los más jóvenes: el 30% de quienes cuentan por debajo de 25 años, y en torno al 23% de quienes tienen entre 25 y 44 años afirman encontrarse en esta situación de desempleo temporal (en la que, sin embargo, se hallan “solo” al 13% de los empleados de 45 a 54 años, y el 3% de los que los que cuentan entre 55 y 64 años).

La entrada en vigor del decreto por el que se prohíbe ir a trabajar para desarrollar actividades definidas como no esenciales también ha supuesto el aumento del porcentaje de personas que están en casa sin teletrabajar: se acerca a uno de cada diez empleados (9%). Aproximadamente la misma proporción de personas que declaran trabajar (9%) alegan haber cerrado el negocio propio.

(4) ORGANIZACIÓN DEL DÍA: TELEVISIÓN, EJERCICIO FÍSICO, CONTACTOS, TELETRABAJO Y DEDICACIÓN A LOS NIÑOS (CUADRO 4)

Aunque prácticamente todos los entrevistados (99%) afirman ver a diario televisión, la media de horas resultante de sus respuestas se halla lejos de la que ofrecen algunos estudios de audiencia que han circulado recientemente en la prensa1. En concreto, el conjunto de entrevistados admite ver televisión (películas y series) una media de 2,8 horas diarias (que entre los mayores de 64 años aumenta a 3,2 horas).

También alcanza a prácticamente la totalidad de la muestra la actividad de “comunicarse con parientes y amigos”. Casi la mitad de los entrevistados dice dedicar a ello menos de una hora, mientras que la otra mitad reconoce destinar más tiempo a esta actividad. Cerca de una quinta parte (19%) de los entrevistados dedica a ello al menos dos horas.

En cuanto al ejercicio físico, el 84% afirma practicarlo a diario (en el grupo de entrevistados de 25 a 34 años, el porcentaje de los que lo practican sube hasta el 93%). De todos los entrevistados que declaran hacer algún tipo de ejercicio diario, casi seis de cada diez (57%) lo practica menos de una hora.

Mientras las diferencias entre mujeres y hombres respecto al tiempo empleado en la televisión y el ejercicio físico son escasas, sí resultan muy apreciables en lo que se refiere al tiempo dedicado a establecer contacto con familiares y amigos: ellas dedican 1,5 horas al día, ellos 1,2. Los más jóvenes son los que más largamente se consagran a esta actividad comunicativa: los entrevistados menores de 25 años dedican a ella 2,4 horas al día, más del doble de las que dedican las personas de 45 o más años (en torno a una hora diaria).

Un dato positivo se halla en el aumento del número de horas que los estudiantes (exclusivos, es decir, que no trabajan) dedican a estudiar. La media diaria se acerca más a las 4 horas (3,8) que en la encuesta de la semana anterior (3,4). Las diferencias observables en las horas que las y los estudiantes dedican a estudiar vuelven a quedar de manifiesto en esta encuesta: ellas dedican al estudio 4,3 horas diarias; ellos, 3,4.

La encuesta también arroja un aumento de las horas que destinan las madres y los padres con menores en el hogar a ayudar y entretener a los hijos: 3,7 horas diarias (frente a 3,1 horas en la semana previa). La diferencia entre ambos sexos es también muy considerable cuando se pregunta por el tiempo dedicado a estas tareas de ayuda y entretenimiento: las madres afirman dedicar a esta actividad 4,3 horas diarias, superando en más de una hora el tiempo medio que dedican los padres (3,1 horas).

(5) OPINIÓN SOBRE LA INTRODUCCIÓN DE MEDIDAS MÁS RESTRICTIVAS DE CONFINAMIENTO (CUADRO 5)

El amplio apoyo social a las medidas que prohíben salir de casa a los trabajadores por cuenta ajena que no presten servicios esenciales se refleja en las siguientes cifras: a un tercio de los entrevistados (33%) les parecen “muy bien” tales medidas más restrictivas del confinamiento aprobadas el pasado 29 de marzo (Real Decreto-Ley 10/2020), y un 46% adicional también las aprueba dando la respuesta “bien”. Aunque siempre minoritaria, la opinión crítica respecto a estas medidas (al 13% de los entrevistados les parecen “mal” o “muy mal”) está más extendida entre los habitantes de localidades pequeñas y medianas (hasta 200.000 habitantes: 15%) que grandes (donde los críticos no superan el 10%).

(6) VALORACIÓN DEL COMPORTAMIENTO DE LAS INSTITUCIONES Y DEL CONJUNTO DE LA SOCIEDAD (CUADRO 6)

La valoración de las instituciones en esta crisis del coronavirus saca a la luz diferencias importantes. Por lo pronto, la opinión pública valora mejor a los Gobiernos de las comunidades autónomas que al Gobierno central. Dos terceras partes de los entrevistados consideran que el Gobierno de su comunidad autónoma ha estado “hasta ahora a la altura de las circunstancias en esta crisis” (“completamente”: 24%, y “con algunas excepciones”: 43%). Sin embargo, a pesar del amplio respaldo social que han recibido las medidas de confinamiento aprobadas por el Gobierno del Estado (véase el punto 5), la proporción de quienes valoran positivamente el desempeño del ejecutivo central ronda la mitad de la población (“completamente a la altura”: 14%, y “con algunas excepciones”: 37%). Aunque el tamaño de las submuestras de las comunidades autónomas es demasiado pequeño para extraer conclusiones rotundas, salta a la vista la alta valoración que reciben el Gobierno de la Comunidad Autónoma de Galicia (la mitad de los entrevistados en Galicia consideran que el ejecutivo autonómico ha estado “completamente” a la altura de las circunstancias, y un 31% adicional admite que lo ha estado “con algunas excepciones”) y, en menor medida, el Gobierno de la Comunidad Autónoma de Andalucía (“completamente a la altura”: 26%, y “con algunas excepciones”: 46%).

Más crítica es, sin embargo, la valoración respecto a la oposición (la pregunta no concreta los partidos que la integran); en efecto, la mayoría de los entrevistados (55%) responde que la oposición no ha estado a la altura de las circunstancias. Con todo, la institución (o conjunto de instituciones) peor valorada es la Unión Europea: seis de cada 10 entrevistados (59%) niegan que haya estado a la altura de las circunstancias.

Respecto a la valoración de los agentes sociales, llama la atención el elevado porcentaje de entrevistados que eluden contestar (19% tanto en el caso de las asociaciones empresariales como en el de los sindicatos), lo que puede indicar que desconocen el contenido y el alcance de las intervenciones que unas y otros han llevado a cabo. Los entrevistados hacen una valoración algo más crítica de los sindicatos que de las asociaciones empresariales: un 55% opina que estas últimas han estado a la altura de las circunstancias (“completamente”: 16%, y “con algunas excepciones”: 39%), mientras que un 43% expresa una opinión semejante respecto a los sindicatos (“completamente”, 14%, y “con algunas excepciones”: 29%).

La edad no marca grandes diferencias en las valoraciones, salvo en el caso de los mayores (65 o más años), que mantienen (respecto a la media de la muestra) una opinión bastante menos favorable del Gobierno central, y bastante menos negativa de la oposición. Por otra parte, las diferencias entre hombres y mujeres en las valoraciones de las instituciones no destacan tanto en cuanto al sentido de la valoración, como respecto a la posesión de una opinión. Invariablemente, las mujeres evitan, en mayor medida que los hombres, valorar las instituciones (sus porcentajes de no respuesta alcanzan hasta el 25% ante la pregunta sobre los agentes sociales, superando en más de 10 puntos a los de los entrevistados varones).

Esta mayor inhibición de la opinión no se da, sin embargo, cuando se pregunta si el conjunto de la sociedad española ha estado a la altura de las circunstancias en esta crisis: así lo piensan casi nueve de cada diez mujeres y hombres (88%). Por tanto, la valoración que cada miembro de la sociedad concede a la propia sociedad aventaja claramente a la que otorga a las instituciones políticas y los interlocutores sociales. Los datos sugieren que la crisis ha reforzado la confianza de la sociedad en sí misma y, probablemente también, la conciencia de su superioridad respecto a las instituciones y sus representantes.

(7) OPINIÓN SOBRE EL TIPO DE GOBIERNO PREFERIBLE (CUADRO 7)

Ante la pregunta sobre qué tipo de gobierno sería preferible en estas circunstancias —un “gobierno de un solo partido”, un “gobierno de coalición, como el actual” o “un gobierno de concentración de los principales partidos”— la opinión pública aparece dividida. Un tercio de los encuestados (32%) muestra su preferencia por un gobierno de coalición, mientras que los que se inclinan por cada una de las otras opciones rondan una cuarta parte (“gobierno de un solo partido”: 27%; “gobierno de concentración”: 26%). En todo caso, uno de cada seis encuestados (15%) carece de una opinión al respecto, proporción que entre las mujeres es mayor que entre los hombres (20% y 9%, respectivamente), alcanzando asimismo un tamaño considerable entre los mayores de 64 años (22%).

La opción por un gobierno de concentración es, de las tres, la preferida por los mayores (65 o más años: 29%), pero, sobre todo, por quienes cuentan con estudios universitarios (38%), que también son los que en menor medida prefieren un gobierno de un único partido (22%).

(8) VALORACIÓN DEL ESTADO DE ÁNIMO GENERAL (CUADRO 8)

El estado de ánimo de la población no decae en esta tercera semana de confinamiento. Casi dos tercios lo definen como “bueno”, a los que habría que añadir un 11% que lo califican como “muy bueno”. La proporción de población desanimada decrece ligeramente respecto a la semana anterior. Mientras que en esa semana el 17% calificaba su estado como “malo” o “muy malo”, en la semana previa a las vacaciones de Semana Santa el porcentaje ha descendido al 12%.

Una semana más, los hombres muestran un estado de ánimo general algo mejor que las mujeres (79% de ellos y 73% de ellas afirman que su estado general es “bueno” o “muy bueno”) y los jóvenes destacan como el colectivo con mejor estado de ánimo: nueve de cada 10 entrevistados de 14 a 24 años, y ocho de cada 10 de 25 a 34 años declaran que su estado de ánimo es “bueno” o “muy bueno”.

El desánimo es más frecuente entre los entrevistados que revelan un empeoramiento de la situación económica de su hogar (15% de ellos afirman que su estado de ánimo es “malo” o “muy malo”, porcentaje seis puntos más alto que el de quienes reconocen que la situación económica de su hogar no ha empeorado). Con todo, es preciso subrayar que casi tres cuartas partes (72%) de quienes han visto deteriorarse la situación económica de su hogar definen su estado de ánimo como “bueno” o “muy bueno”. Este es un potente indicador de la “resiliencia emocional” de la sociedad española.

FICHA TÉCNICA

Muestra:
714 residentes en España (Península, Baleares y Canarias) de 14 o más años (96% de nacionalidad española).

Técnica de entrevista
Telefónica (sistema CATI): 58% teléfono fijo y 42% teléfono móvil.

Diseño muestral
Teléfono fijo (58%):
• 1ª etapa: selección aleatoria de municipios con probabilidad equivalente a su tamaño de hábitat.
• 2ª etapa: selección aleatoria del hogar a partir de una base de datos de teléfonos generados de forma aleatoria.
• 3ª etapa: selección del individuo por cuotas de sexo y edad con rellamada.
Teléfono móvil (42%):
• Muestreo aleatorio simple a partir de una base de datos de teléfonos móviles generada de forma aleatoria.


Fechas de campo:
Del 30 de marzo al 4 de abril de 2020.

Realización de la encuesta:
IMOP Insights.

1Según el informe Barlovento, basado en datos de audiencia, el consumo diario de televisión por persona se sitúa en el mes de marzo de 2020 en 4 horas y 44 minutos